La gran
favorita, No es país para viejos,
de Joel y Ethan Coen, se llevó
cuatro de los ocho Oscar a los que
estaba nominada y, entre ellos, los más
importantes: mejor película, mejor
director (-es), guión adaptado y, por
supuesto, mejor actor secundario:
Javier Bardem..
Javier
Bardem hizo historia convirtiéndose
a las 11.17 de la noche en el primer
actor español que consigue la dorada
estatuilla. Siete años después de haber
sido nominado al Oscar al mejor actor
por Antes que anochezca, de
Julian Schnabel -nominado al mejor
director este año por su siguiente film
La escafandra y la mariposa-,
Bardem logró el sueño dorado de
cualquier actor cinematográfico. En la
alfombra roja, que pisó acompañado de
Pilar Bardem, ya se le veía risueño y
distendido siendo el objeto de todas las
miradas. ¡Que Dios reparta suerte!
exclamó así, en castellano. Sobre el
escenario, también quiso incluir una
dedicatoria en la lengua de Cervantes, a
su madre, a sus abuelos y a todos los
cómicos españoles. Una suerte muy
merecida. Desde su estreno en las
pantallas norteamericanas, Bardem no ha
dejado de cosechar elogios y galardones
por su impecable composición del asesino
psicópata Anton Chigurgh en No es
país para viejos. No cabe duda de
que Javier Bardem es ya un astro
gigantesco en el firmamento de
Hollywood, así se percibió en el Kodak
Theatre, donde fue uno de los grandes
protagonistas de la velada.
No es país para viejos, la
aplaudida y dinámica novela del
prestigioso Cormac McCarthy
-presente y contentísimo en la gala, a
pesar de su fama de uraño y esquivo-,
puede leerse como un guión y así lo
vieron los hermanos Coen que se pusieron
rápidamente manos a la obra para acabar
de traducir el texto a lenguaje
cinematográfico, una labor recompensada
con el Oscar al mejor guión original. Y
volvieron a subir al escenario,
extrañamente serios y parcos en
palabras, en dos ocasiones más. Primero
para recibir de Scorsese el Oscar al
mejor director, un Oscar que según Marty,
significa mucho para el galardonado.
La última en compañía del productor
Scott Rudin, para recoger un Oscar,
a la mejor película, que se merecían
desde largo tiempo atrás. En cualquier
caso, no cabe duda de que No es país
para viejos, además de favorita, ha
sido la justa vencedora de esta 80
edición de los Premios de la Academia.
No eran Oscar para viejos y el peinado
que Bardem luce en el film merecía
premio.
LOS
HERMANOS COEN FUERON LOS GRANDES
GANADORES EN EL OSCAR NUMERO 80
Ésta era una noche especial. Los Oscar
celebraban sus 80 años y los grandes
ganadores de la jornada fueron los
hermanos Joel e Ethan Coen, quienes
ganaron los galardones a Mejor Película
y Mejor Director por "Sin lugar para los
débiles".
El último trabajo de los realizadores
de, entre otras películas, "Fargo" y "El
quinteto de la muerte", se quedó además
con otras dos categorías: La de Mejor
Actor Secundario, en que Javier Bardem
confirmó su favoritismo y se quedó
con una histórica estatuilla dorada y la
de Mejor Guión Adaptado.
Al momento de los agradecimientos, el
más llamativo fue el que realizó el
actor hispano, quien finalizó su
discurso en español agradeciéndole a su
madre, quien lo acompañó en la
ceremonia.
Paul Thomas Anderson y "Petróleo
Sangriento", los otros grandes favoritos
de la jornada, debieron conformarse con
ver como Daniel Day-Lewis confirmaba los
pronósticos que lo daban como seguro
ganador y se quedaba con su segunda
estatuilla dorada por su rol de
un inescrupuloso magnate petrolero.
Además, ganaron el de cinematografía.
Entre las mujeres la sorpresa la dio
Marion Cotillar, quien se quedó con el
premio reservado a la mejor actriz por
su interpretación de Edith Piaf en "La
Vie en Rose".
El mundo independiente también obtuvo su
recompensa esta noche por el triunfo de
Diablo Cody en la categoría de Guión
Original por "Juno".
En la categoría técnica la gran
triunfadora fue "Ultimatum Bourne", que
se quedó con las distinciones para:
Edición, Edición de sonido y mezcla de
sonido. En las categorías musicales
ganaron "Expiación, Deseo Y pecado" por
su banda sonora y "Once" por su canción
"Falling Slowly".
La ceremonia este año estuvo llena de
recuerdos por las ocho décadas de los
premios de la Academia. Durante toda la
noche se mostraron compactos con grandes
momentos, en que se recordó los
galardones obtenidos por figuras como
Jack Nicholson, Marlon Brando, Julie
Christie, Robert De Niro, Steven
Spielberg y una larga lista de figuras.
El maestro de ceremonias fue nuevamente
John Stewart, quien comenzó la ocasión
con una serie de chistes políticos
relacionados con el cine, donde incluso
bromeó con Hillary Clinton, comentando
que una de sus películas favoritas de
este año debía ser “Away From Her”
protagonizada por Julie Christie porque
mostraba la historia de una mujer con
alzheimer que incluso se olvidaba de su
marido.